domingo, 25 de octubre de 2026

El cambio de hora no reduce la factura de la luz

El supuesto ahorro que ocasiona el cambio de hora ya casi ni se nota en la factura de la luz. Según los informes de la Comisión Europea y los datos de Red Eléctrica, el ahorro real es una miseria: está entre el 0,1% y el 0,5% de todo lo que consumimos. Aunque hace años nos vendieran la moto de que era una medida buenísima para ahorrar energía, las cosas han cambiado un montón. Con la tecnología que tenemos ahora y nuestra forma de vida actual, el supuesto beneficio económico se ha quedado prácticamente en nada.
El cambio de hora se popularizó durante la crisis del petróleo de 1973 con el propósito de sincronizar el final de la jornada laboral con la luz del sol. Sin embargo, los análisis contemporáneos de organismos como el Ministerio para la Transición Ecológica (MITECO) revelan que las dinámicas han cambiado por completo: 
  • La revolución del LED: Las estimaciones antiguas del Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE) se hicieron cuando los hogares usaban bombillas incandescentes de alto consumo. Con la llegada de la iluminación LED y los electrodomésticos eficientes, evitar una hora de luz artificial apenas se nota en la factura. 
  • El efecto de la climatización: Alargar las tardes de luz en verano puede retrasar el encendido de las luces, pero incrementa las horas de uso del aire acondicionado en las regiones cálidas. Del mismo modo, adelantar el amanecer en invierno aumenta la demanda de calefacción por las mañanas. Un gasto compensa al otro. 
  • Nuevos hábitos de consumo: Hoy en día, una gran parte del consumo de energía no se debe a las lámparas, sino al uso constante de ordenadores, servidores, pantallas, televisores y electrodomésticos que funcionan de manera independiente a la luz solar. 
  • Industria automatizada: En el sector industrial moderno, los turnos de trabajo y la maquinaria pesada operan de forma continua las 24 horas, por lo que el cambio de hora tiene una influencia prácticamente nula en sus balances. 
Debido a este escaso impacto, la Unión Europea mantiene abierto el debate para suprimir los cambios estacionales de forma definitiva, aunque el proceso sigue paralizado por la falta de consenso sobre qué huso horario adoptar (el de verano o el de invierno). Esperemos que más pronto que tarde alcancen un consenso y que se termine con esta molestia para la ciudadanía.
---------------------------

Vestido rojo oscuro con cuello halter, corpiño ajustado y falda de chifón en capas, alto-baja, que llega hasta la rodilla. Se muestra en una modelo que lleva tacones de tiras blancas y sostiene un pequeño bolso plateado.


No hay comentarios:

Publicar un comentario

AMAZON