El toisón de Leonor fue el protagonista del Día de la Hispanidad en Madrid. Justo en el momento más serio, cuando iban a sonar los acordes del himno nacional, el toisón de la heredera salió disparado de la corbata de su uniforme. Doña Leonor buscaba desesperada la pequeña insignia de oro, tocándose el traje militar. Nada. El toisón no estaba. Se había perdido para siempre jamás.
Afortunadamente, el Rey vio que el toisón de su heredera estaba tirado en la alfombra roja. Le señaló a doña Leonor donde estaba la preciada insignia y ahí se acabó el problema.
Quitando la anécdota del toisón de la Princesa de Asturias no hubo más problemas en el desfile conmemorativo del Día de la Hispanidad. Los soldados y soldadas desfilaron con paso firme, le gritaron vivas a España, le gritaron vivas al Rey, aplaudieron, pasó la cabra de la Legión y pasaron los tanques. Todo normal.
En las televisiones comentaron los atuendos de las mujeres de la Casa Real. La Reina iba con sus mejores galas de andar por la calle. El Rey y la Princesa de Asturias lucían uniformes. La infanta Sofía iba de infanta, es decir, en plan no destacar pese a que cada día se hace más mayor y ya está en París estudiando el segundo año de su carrera en universidad privada.
La vida sigue igual, que diría Julio Iglesias. Las niñas crecen, los padres y madres envejecen, la cabra de la Legión ya es otra (las anteriores fallecieron y descansan en paz), los soldados y soldadas se van renovando porque también cumplen años y se jubilan o los jubilan.
Lo que no cambia es el desfile militar. En un país donde no nos va mucho la cosa militar, celebramos las fiestas nacionales con un desfile de tropas y carros de combate. Una casi preferiría un desfile como los que hace Shakira antes de sus conciertos de la gira "Las mujeres ya no lloran". Un desfile de "lobas" con trajes plateados al son del himno nacional sería mucho más ameno, más actual, más feminista, más combativo también.
Pero, de momento, la Jefatura del Estado no se nos moderniza tanto. Habrá que esperar por el reinado de Leonor para que vengan nuevas formas... o no. Ya veremos. En todo caso, felicitemos al toisón de oro rebelde de la heredera por dar el salto en el momento justo. El desfile militar aburre un poco. Ah... por cierto el coste de un desfile militar del Día de la Hispanidad anda entre los 400.000 y los 650.000 euros. Es decir, cuesta como tres o cuatro pisos de barrio.
----------------
